sábado, 12 de marzo de 2016

No. 020 [Tallulah]

Mi blog, siempre mi válvula de escape...


Hace exactamente un mes que las cosas van muy diferentes por aquí; lo que resta de mí conciencia lucha por dejar muy en el fondo lo que pasó en dos años, buenos y malos momentos, risa y llanto, dolor, felicidad, planes...
Sin embargo, cada uno de estos días, sólo he esperado que sea viernes, a medio día; para ser precisos, era más o menos el horario en que él preguntaba si pasaba por mí a la oficina. Confieso que era una situación algo rutinaria, pero siempre esperaba a qué él hiciera esa pregunta. Al final de la semana, no quería nada más que besarle y que hiciéramos algo más que vernos un par de minutos de regreso a casa.

Ahora, creo que lo que más me duele es la sonrisa y el alma.
Han sido días difíciles, evito llorar por los rincones cada que recuerdo algo, a veces logro deshacerme de todo eso y a veces, por las noches, no me queda más que recostarme y vaciar todo ese sentimiento.
Me doy cuenta de que aposté los trozos reconstruidos y con potencial de quiebre, a una mente bastante brillante, algo seria, poco sociable, egocéntrico, egoísta e inseguro; sí, justo como yo.
Era perfecto a pesar de lo que dijeran mis padres y a pesar del aspecto que pudiese tener. Nunca importó.

Me enamoré profundamente de alguien que se ama tanto a sí mismo y a la vez tan herido, como para no poder satisfacerse con lo que yo sentía.

La primera vez que nos vimos fue en casa, ya desde ese momento se dejó ver que era una persona non grata, pero a mí me maravilló, entre unas copas de cognac, pude ver que era una persona con muchas cosas que me gustaría descubrir de una manera más profunda.
Carecíamos de cosas en común [o eso parecía] el café y el trabajo y una conversación interesante, era lo más que ocurría al día. Y así fui haciéndome de ideas y de sonrisas a diario, mucho después de la triste historia que viví[mos] antes.

Pero ya habíamos pasado por esto.
Somos dos personas tan iguales que quizás eso es lo que me gustó de él, verme reflejada en un espejo con agallas, autonomía y libertad, algo que no siempre podía tener.

Justo cuando no quería nada con nadie, lo quise todo y de ahí se desató el primer gran problema. Me dolió aquella vez, pero lo pude superar rápido; al final, éramos un par de personas divirtiéndose, comiéndose a besos y compartiendo el tiempo; nada de importancia, nada personal...

Y todo cambió,
Aún ahora me sigo preguntando ¿por qué regresó?
Ahora es cuando quisiera la respuesta verdadera a esa pregunta.

Pasamos de ser dos personas que se tomaban de la mano y se besaban, a ser una pareja "formal". Un par de personas que compartía no sólo deseo. He de confesar que fui muy feliz cuando me propuso que fuera su novia, fue algo espontáneo y que no esperaba y justo sin pensarlo, acepté.

Sentí que después de todo lo que era, lo que había hecho, deshecho y pasado, el universo me estaba brindando una oportunidad de ser feliz en ese aspecto de mi vida que había sido atrincherado por cuestiones que, en su momento, se contaron en este sitio.

Y así comenzó la aventura.

Pasaron millones de cosas entre mi familia y yo, por él. Y lo defendí. Lo amé [y bien, por que no, aún].
Tuve una fe ciega hacía lo que él decía que sentía por mí, pero esa fe no la respaldaba mi lado sensato  el cual sabía que, pasara lo que pasara e hiciera lo que hiciera, esa persona jamás correría tras de mí.
Y tampoco me importó. 

Le conté de mí y a su vez, no me contó nada de él. 

Pasados los meses [y un par de años] le planteé mis planes a futuro. Y él los alimentó. Alimentó mis fantasías, mis ganas, mis alegrías y yo me ilusioné.
Viajes, una vida juntos, quizás familia... ¡Oh! Tonta de mí...

Después de dos años, las cosas con mi familia iban mejor, pero el seguía resentido con eso, no era suficiente con que yo lo amara tal como es, no era suficiente con hacer lo posible y lo imposible, por siempre estar con él.

La verdad es que, él estaba cansado de mí.

Se sentía limitado conmigo, según entiendo, siempre buscando la manera de complacerme, la manera de no sentirse monótono conmigo y de siempre hacer algo extraordinario para que todo fuera perfecto.

Jamás entendió que todo era perfecto con tan sólo poder estar con él. Sí, así me sentía...

Y al final, decidió no ir tras de mí, pero eso ya sabía que sucedería, él jamás correría para detenerme, el jamás sacrificaría una parte de sí por estar en verdad conmigo.

Ahora, ahora seguiré aquí sentada contemplando el infinito, tratando de contener las lágrimas, pensando en los planes que no se llevarán a cabo, pensando en todos esos momentos felices y en todos esos momentos fríos. Pretendiendo que un día, justo a medio día, me enviarás un mensaje preguntándome si pasas por mí y entonces todo tomará el cauce normal ["todavía hay tiempo para imaginar cualquier cosa, para creer que aparecerás en cualquier instante, para incluso creer que me buscas"].

Y sé que no será así...

Ayer te vi; no, pasaron cuatro semanas y te vi, ¿quién pensaría que, tan temprano esa tarde, vería tu auto detenido ante una luz roja y por acto reflejo, voltearía dos veces? ¿Cuál era la probabilidad de que eso sucediera? Tan pronto, tan imprevisto, con la herida tan reciente.
¿Y qué podía hacer? Sino huir y así poder ponerme a llorar...

La parte infantil pensó que quizás de algún modo me seguirías y la parte racional me golpeó con un bat, justo en la realidad.

Lloré.
Y me dan celos, muchos celos y mucha tristeza. Aún veo fresco todo, como un lienzo que puede sucumbir ante el paso de unas horas y esa parte irracional me hace recordar que todo esto no sucedería si fuera alguien más. 


*** *** ***
Fumo nuevamente y bebo un poco de cerveza, qué sobrevalorado está beber cerveza, que sobrevalorado está la ideología de pasar la vida con alguien. Incluso yo me la creí.
Estos días se me hacen cuesta arriba y, cómo verás, cada cual son frases de canciones, por ahora son mi único refugio.

La gente lee lo que a veces publico, pero nadie sabe que ha sucedido y nadie sabe como me siento, si en verdad supieran como me siento.
Presumo que sé como te sientes. Es como si no te importara.

Pero eso, es ego.
No importa nada ni nadie, más que yo. Veré al horizonte tratando de zurcir los pedazos de mi alma y tratando de reparar mi jodido corazón, aunque a la vista científica, eso sea imposible. El amor no duele, sólo se acaban las reacciones químicas.
No, no es eso. Ahora veo que no supe medir cuánto más subía y al caer, no llevaba un paracaídas con el cuál amortiguar el golpe.

"Pero cuando la fe desaparece, cuando comprendes que ni siquiera te queda la esperanza de recuperar la esperanza, entonces tiendes a llenar los espacios vacíos con sueños, pequeñas fantasías y cuentos
infantiles que te ayuden a sobrevivir."

Qué tristeza saber que, después de todo, todo parece haber sido una conspiración del universo, para devolverme lo que he hecho.

Autocompasión.

Sólo me queda eso.
No, ahora recurro a eso, pero me han dicho que después de todo, sólo hace falta que te rompan el corazón un par de veces más, para que todo se te resbale. Espero el día en que eso suceda.



Y "detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, del que no haya muerto del todo en tu memoria".


Algún día...

2 comentarios:

Chico migraña dijo...

Los blogger aun viven
muchos saludos

chOcolAte sEnXuAl dijo...

que puedo decir que no haya escrito ya???

si lo amaste tanto viendo tu reflejo en el, que mas esperanza quieres que saberte capaz ahora de poder amarte a ti misma sin necesidad de reflejarte en alguien que ya no es capaz de estar.

no es tu culpa solo son cosas que pasan, golpes que da la vida para recordarte que sientes, que vives y respiras, si ya se, que manera tan dura de aprender, que si lo sabre yo, pero todo pasa, tarde o temprano pasa, y hasta el dolor se puede y se debe soportar, porque es la unica manera de darte cuenta lo que es la felicidad cuando la vuelvas a tener de tu lado, bueno en realidad la felicidad nunca se va, solo que a veces viene en pequeños frascos que se disulven rapidamente.
Recuerda que despues de la tormenta llega la calma. Solo espera.