lunes, 28 de noviembre de 2016

No. 021 [Chismografo]

¡Oh, pobre de mi blog!
Me rehuso a dejarlo morir, quizás es la nostalgia que siento por él lo que me impide abandonarlo. Lo he escrito muchas veces, sería como dejar inconclusa alguna obra [cómo varias de mis obras].

En fin, ¿aún alguien vive por acá?

Sea sí o sea no, este "cuchitril cibernético" que se encuentra al borde de la extinción, viene a dejarles la más reciente entrega de las moonyaventuras por parte de la redacción.

Fue el último día de unas pequeñas vacaciones que tomé. Por azares del destino, cancelé un viaje a tierras extrajeras y terminé incautada en casa, con la siempre adorable Madre que no tenía otra cosa que hacer más que... Atormentarme.

Ya sé, se preguntarán [y si no, acá lo dejo para que no anden con el pendiente] qué sigo haciendo en el sitio mencionado, pero bueno, básicamente esta relación odio-amor la veo difícil de concluir sobre todo por los beneficios que me da en ciertos aspectos.

Cosa menos importante, es que a pesar de todo no me aburrí del todo.
Hay tantas cosas que decir y tan poco espacio [o tanta flojera]. Entre más, han sido meses intensos de reencuentros estudiantiles, reuniones con antiguos compañeros que me hacen pensar que estoy haciéndome vieja.

El año próximo a terminar y mi notable vejez hace que se acentúe el preguntarme que me deparará el errático destino [*leáse en tono dramático*]. 
Como sea, como ando en tono nostálgico, les dejaré por aquí uno de esos "chismografos" que se enviaban en cadena a través de correo [y qué, sí, encontré en mi correo y tiene como... Mil años, creo yo] y que tenías que enviar a cien mil personas para no tener mala suerte durante los próximos 7 años o algo así. Quizás por no reenviarlo a las suficientes personas es por lo que ahora sufro tanto [*tono dramático de nuevo*].
Difrutenlo, dejen pistas de la visita, sufro si siento que escribo para mí [la verdad es que no, pero sigo en el drama mode].

1.  Nombre Completo. [mi nombre completo no me gusta, así que lo dejo a medias] Iliana Angeles
2.  ¿Por quién te dieron ese nombre? Abuela parterna y porque a una de mis tías le gustaba
3.  ¿Flor favorita? Orquídeas, rosas y girasoles
4. ¿Número favorito? 3
5. ¿Número de calzado? 10 [talla americana]
6. ¿Color favorito? Rojo, negro, azul
7. ¿Perforaciones? Sí, dos en la oreja izquierda y una en la derecha
8. ¿Tienes mascotas? Sí, 5 [dos perros, un gato, un conejo y un pez]
9. ¿El pan te gusta con... ? Café
10. ¿Cuál es tu cereal favorito? Chococrispis o cereal "natural", sin remojar, plis
11. ¿Te has puesto borracho? Sí, muy borracha...
12. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste? Últimamente, lloro "tiro por viaje"
13. ¿Te gusta tu letra? Sólo cuando la escribo con lápiz y con mi súper bolígrafo bonito y caro
14. ¿Si fueras otra persona, serías tu amigo? No
15. ¿Eres diestro o zurdo? Diestra [y siniestra, muajajaja... Ok, no]
16. ¿Tienes un diario de vida? ¿El blog cuenta?
17. ¿Eres sarcástico? Dizque... [o "disque"?]
18. ¿Saltarías en bungee? JAMÁS
19. ¿Te desabrochas los zapatos antes de sacártelos? Usualmente
20. ¿Crees que eres fuerte? Fuerte de musculatura, no. Fuerte de carácter, tampoco
21. ¿Tu helado favorito? Creo que el de piñón, chocolate, vainilla, mamey...
22. ¿Qué es lo que menos te gusta de ti? Físicamente, mis pies; entre otras cosas que soy indecisa y dejo cosas inconclusas...
23. ¿Extrañas a alguien? Últimamente extraño mucho a mi tía H. y a mis abuelitos
24. ¿Te gustaría que todos a quienes lean esto lo respondieran? ¿Alguien me lee?
25. ¿Ropa favorita? Tennis, jeans, alguna blusa que no muestre mis lonjas y mi brazo de tamalera
26. ¿Canción y música favorita? Música favorita: Rock [según]; canciones favoritas: Bitter Sweet Symphony, Dust in the Wind, C'mere, Wearing the inside out...
27. ¿Qué estás escuchando en este momento? Nada
28. ¿Fobias? Lugares muy altos, lugares pequeños y cerrados [luego de un rato de estar encerrada en ellos]
29. ¿Bebida alcohólica favorita? Cognac
30. ¿Deporte favorito? Ninguno
31. ¿Comida favorita? Pastas, enchiladas, hamburguesas, pizza, carne...
32. ¿Película de terror o final feliz? Suponiendo que es en doble sentido, creo que ciencia ficción
33. ¿Última película que viste en el cine y con quién? Fantastic Beasts and Where to Find Them, con Marchucky y Chuck
34. ¿Día Favorito del año? 03/06
35. ¿Invierno o verano? Invierno
36. ¿Besos o abrazos? Ambos
37. ¿Postre preferido? Helado
38. ¿Quién crees que te responderá? Nadie [*foreveralone*]
39. ¿Eres supersticioso? Sí
40. ¿Qué libro estás leyendo? Andamios, Mario Benedetti
41. ¿Rolling stones o Beatles? Rolling
42. ¿Dónde es lo mas lejos que has estado de tu casa? Orlando, Fl.
43. ¿Te consideras hábil en la cama? Sí
44. ¿Te da miedo morir? No, quizás me da miedo el cómo pueda suceder pero no el hecho de morir, en sí

Listo.
Ah, fue más aburrido de lo que imaginé.
Se aproxima el cumpleaños de mi hermana, sus 25 años; espero que sea un día memorable, me puse a hacer manualidades y espero tener un hermoso globo aerostático [a escala, no pregunten cuál porque lo estoy haciendo a ojo de buen cubero] para el jueves 1º de Diciembre, JAAA.

BTW, gracias por llegar hasta aquí, apreciado lector.
Hasta el próximo post!

sábado, 12 de marzo de 2016

No. 020 [Tallulah]

Mi blog, siempre mi válvula de escape...


Hace exactamente un mes que las cosas van muy diferentes por aquí; lo que resta de mí conciencia lucha por dejar muy en el fondo lo que pasó en dos años, buenos y malos momentos, risa y llanto, dolor, felicidad, planes...
Sin embargo, cada uno de estos días, sólo he esperado que sea viernes, a medio día; para ser precisos, era más o menos el horario en que él preguntaba si pasaba por mí a la oficina. Confieso que era una situación algo rutinaria, pero siempre esperaba a qué él hiciera esa pregunta. Al final de la semana, no quería nada más que besarle y que hiciéramos algo más que vernos un par de minutos de regreso a casa.

Ahora, creo que lo que más me duele es la sonrisa y el alma.
Han sido días difíciles, evito llorar por los rincones cada que recuerdo algo, a veces logro deshacerme de todo eso y a veces, por las noches, no me queda más que recostarme y vaciar todo ese sentimiento.
Me doy cuenta de que aposté los trozos reconstruidos y con potencial de quiebre, a una mente bastante brillante, algo seria, poco sociable, egocéntrico, egoísta e inseguro; sí, justo como yo.
Era perfecto a pesar de lo que dijeran mis padres y a pesar del aspecto que pudiese tener. Nunca importó.

Me enamoré profundamente de alguien que se ama tanto a sí mismo y a la vez tan herido, como para no poder satisfacerse con lo que yo sentía.

La primera vez que nos vimos fue en casa, ya desde ese momento se dejó ver que era una persona non grata, pero a mí me maravilló, entre unas copas de cognac, pude ver que era una persona con muchas cosas que me gustaría descubrir de una manera más profunda.
Carecíamos de cosas en común [o eso parecía] el café y el trabajo y una conversación interesante, era lo más que ocurría al día. Y así fui haciéndome de ideas y de sonrisas a diario, mucho después de la triste historia que viví[mos] antes.

Pero ya habíamos pasado por esto.
Somos dos personas tan iguales que quizás eso es lo que me gustó de él, verme reflejada en un espejo con agallas, autonomía y libertad, algo que no siempre podía tener.

Justo cuando no quería nada con nadie, lo quise todo y de ahí se desató el primer gran problema. Me dolió aquella vez, pero lo pude superar rápido; al final, éramos un par de personas divirtiéndose, comiéndose a besos y compartiendo el tiempo; nada de importancia, nada personal...

Y todo cambió,
Aún ahora me sigo preguntando ¿por qué regresó?
Ahora es cuando quisiera la respuesta verdadera a esa pregunta.

Pasamos de ser dos personas que se tomaban de la mano y se besaban, a ser una pareja "formal". Un par de personas que compartía no sólo deseo. He de confesar que fui muy feliz cuando me propuso que fuera su novia, fue algo espontáneo y que no esperaba y justo sin pensarlo, acepté.

Sentí que después de todo lo que era, lo que había hecho, deshecho y pasado, el universo me estaba brindando una oportunidad de ser feliz en ese aspecto de mi vida que había sido atrincherado por cuestiones que, en su momento, se contaron en este sitio.

Y así comenzó la aventura.

Pasaron millones de cosas entre mi familia y yo, por él. Y lo defendí. Lo amé [y bien, por que no, aún].
Tuve una fe ciega hacía lo que él decía que sentía por mí, pero esa fe no la respaldaba mi lado sensato  el cual sabía que, pasara lo que pasara e hiciera lo que hiciera, esa persona jamás correría tras de mí.
Y tampoco me importó. 

Le conté de mí y a su vez, no me contó nada de él. 

Pasados los meses [y un par de años] le planteé mis planes a futuro. Y él los alimentó. Alimentó mis fantasías, mis ganas, mis alegrías y yo me ilusioné.
Viajes, una vida juntos, quizás familia... ¡Oh! Tonta de mí...

Después de dos años, las cosas con mi familia iban mejor, pero el seguía resentido con eso, no era suficiente con que yo lo amara tal como es, no era suficiente con hacer lo posible y lo imposible, por siempre estar con él.

La verdad es que, él estaba cansado de mí.

Se sentía limitado conmigo, según entiendo, siempre buscando la manera de complacerme, la manera de no sentirse monótono conmigo y de siempre hacer algo extraordinario para que todo fuera perfecto.

Jamás entendió que todo era perfecto con tan sólo poder estar con él. Sí, así me sentía...

Y al final, decidió no ir tras de mí, pero eso ya sabía que sucedería, él jamás correría para detenerme, el jamás sacrificaría una parte de sí por estar en verdad conmigo.

Ahora, ahora seguiré aquí sentada contemplando el infinito, tratando de contener las lágrimas, pensando en los planes que no se llevarán a cabo, pensando en todos esos momentos felices y en todos esos momentos fríos. Pretendiendo que un día, justo a medio día, me enviarás un mensaje preguntándome si pasas por mí y entonces todo tomará el cauce normal ["todavía hay tiempo para imaginar cualquier cosa, para creer que aparecerás en cualquier instante, para incluso creer que me buscas"].

Y sé que no será así...

Ayer te vi; no, pasaron cuatro semanas y te vi, ¿quién pensaría que, tan temprano esa tarde, vería tu auto detenido ante una luz roja y por acto reflejo, voltearía dos veces? ¿Cuál era la probabilidad de que eso sucediera? Tan pronto, tan imprevisto, con la herida tan reciente.
¿Y qué podía hacer? Sino huir y así poder ponerme a llorar...

La parte infantil pensó que quizás de algún modo me seguirías y la parte racional me golpeó con un bat, justo en la realidad.

Lloré.
Y me dan celos, muchos celos y mucha tristeza. Aún veo fresco todo, como un lienzo que puede sucumbir ante el paso de unas horas y esa parte irracional me hace recordar que todo esto no sucedería si fuera alguien más. 


*** *** ***
Fumo nuevamente y bebo un poco de cerveza, qué sobrevalorado está beber cerveza, que sobrevalorado está la ideología de pasar la vida con alguien. Incluso yo me la creí.
Estos días se me hacen cuesta arriba y, cómo verás, cada cual son frases de canciones, por ahora son mi único refugio.

La gente lee lo que a veces publico, pero nadie sabe que ha sucedido y nadie sabe como me siento, si en verdad supieran como me siento.
Presumo que sé como te sientes. Es como si no te importara.

Pero eso, es ego.
No importa nada ni nadie, más que yo. Veré al horizonte tratando de zurcir los pedazos de mi alma y tratando de reparar mi jodido corazón, aunque a la vista científica, eso sea imposible. El amor no duele, sólo se acaban las reacciones químicas.
No, no es eso. Ahora veo que no supe medir cuánto más subía y al caer, no llevaba un paracaídas con el cuál amortiguar el golpe.

"Pero cuando la fe desaparece, cuando comprendes que ni siquiera te queda la esperanza de recuperar la esperanza, entonces tiendes a llenar los espacios vacíos con sueños, pequeñas fantasías y cuentos
infantiles que te ayuden a sobrevivir."

Qué tristeza saber que, después de todo, todo parece haber sido una conspiración del universo, para devolverme lo que he hecho.

Autocompasión.

Sólo me queda eso.
No, ahora recurro a eso, pero me han dicho que después de todo, sólo hace falta que te rompan el corazón un par de veces más, para que todo se te resbale. Espero el día en que eso suceda.



Y "detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, del que no haya muerto del todo en tu memoria".


Algún día...

martes, 26 de enero de 2016

No. 019 [Naturaleza]

Y, mientras nos alejábamos del lugar en el que trabaja [Él en su auto y yo en el mío], únicamente podía pensar en que haberle contado lo sucedido esta mañana, había sido un grave error. Sí bien, traté de actuar normal, Él notó algo distinto, algo fuera de lugar en ese momento y no me pude contener más; me abrasaba el recuerdo de algo no sucedido y que, a su vez, tuvo relevante importancia en el trágico desenlace de esa tarde.
El cielo se veía completamente rojo, con abundantes nubes, como un presagio de una eminente desgracia; la música a todo volumen me proporcionó un ambiente de desorden estructurado. Un pequeño lugar en el cuál analizar todos los eventos del día.

Esta mañana fue diferente a otras.

Como es usual, llegué a la empresa a la que estoy asignada, muy temprano. De manera común, aguardo unos minutos en el auto antes de entrar al edificio. 
Un desvío hacia el tocador para aplicar unas notas de maquillaje y, entonces, paso al piso en el que estoy asignada.

Llevo un año y medio, ahí.

A esa hora, únicamente encuentro a chicos del call-center, a los cuáles no conozco y a los que quizás, sólo veré una vez en mi vida. Pero algo ha cambiado, ahora es frecuente saludar a los chicos de soporte, al área de Infra, a los de desarrollo...

Nos han estado rotando y ahora hemos terminado todos en un mismo piso, casi compartiendo un metro cuadrado, es abrumador y hostil. He hecho pocos amigos, a decir verdad, no tengo amigos aquí, ni los tendré en algún otro sitio.

Trato de ser cordial y amable con la gente, al final, todos son usuarios y yo soy su proveedor. Debo comportarme.

Saludo a un chico de desarrollo y luego noto que hay alguien más; me acercó porque él me ha visto y ha sonreído.
"¡Buenos días!"

Y todo parece suceder tan rápido.
Nadie notó nada, ya que no hay nadie cerca.

Si bien, lo sucedido sólo fue un acto de seducción y contacto [por parte de él], me siento tentada por unos segundos a corresponder.
Dudo de mí.

¿Cómo es posible que haya podido tambalear de ese modo?

Me alejo lo más rápido posible del sitio e inicio con mi día laboral. Me siento enojada. Todo sale mal.

He derramado el agua de la taza del café y por ende, mi café ha quedado horrible. Sólo puedo pensar en ese pequeño momento de debilidad, de duda.
Nunca he dudado si lo amo o no, sé que lo que siento por Él es algo real. De lo que dudo es de mi capacidad de alejarme de ciertas costumbres mías, esas que adquirí después de haber dado "final" a mi relación de la Universidad.

A lo largo del día converso con Él.
Le he dicho que me gustaría que nos besáramos como la primera vez, pero no parece importarle. Entiendo que tiene sus propias preocupaciones, últimamente ha tenido muchas cosas en la cabeza a causa del trabajo; han habido muchos movimientos y él ha quedado en un sitio que parece ya no le complace.

Aun así, me siento enojada, ignorada y sin importancia.
Disfruto mucho el tiempo a su lado, todo lo que hacemos, aunque a veces parece monótono.
En verdad extraño esa clase de besos y, aunque se lo he dicho, tiene demasiado tiempo que no recibo uno de esa clase.

El día transcurre. No me siento cómoda, sigo molesta y tengo ganas de quemar el mundo.
He preguntado si nos veremos, tal como habíamos planeado. Responde que sí.

Estoy ansiosa por verlo, a pesar de mi molestia, necesito que me abrace, necesito que calme mis demonios. 
Conduzco por la autopista, no temo a la velocidad, pero si a quedarme sin combustible antes de llegar a la primera caseta; entonces, reduzco la velocidad. Trato de mantenerme a menos de 120 Km/hr, pero siento una furia que se acrecienta cada kilometro recorrido.

Llego a su trabajo y cuando sale, también parece distinto.
Una parte de mí espera que me sorprenda con un beso como el de aquella vez, la otra parte acierta en que no sucederá.

Vamos de salida, el conduce frente a mí, me va guiando para salir de ese sitio. Conduzco tan rápido como puedo y tan concentrada como me lo permito. 
El cielo torna a gris oscuro, luego a negro. Temo por este vínculo.
Necesito un cigarrillo, pero he dejado de fumar hace algún tiempo, quizás ya nada vuelva a ser igual...

Me siento vacía.

El resto, es historia...

¿Es mi naturaleza, ceder ante esas "tentaciones"?
De ser así, temo decir que soy la clásica chica promedio. Nada extraordinario.



Hasta el próximo post.

viernes, 1 de enero de 2016

No. 018 [2016]

Iniciando.

Sean felices.
Tengan mucho sexo.
Mucho trabajo.
Mucho amor.
Mucha salud.
Muchas cosas bonitas y caras [oh, sí *-*].
Pocos stalkers...
Que sea relax...

[Y él a mi lado]

Hasta el próximo post.