jueves, 6 de agosto de 2015

No. 017 [Siete]

Advertencia: Este será un post largo.

Muchas veces no puedo recordar [completamente] lo que hice a lo largo de una semana o un día, o en alguna fecha especifica.
Pero ha pasado mucho tiempo y aún puedo recordar lo que hice el 6 de Agosto del 2008.

Bueno, ese día madrugué, hice lo propio y me fui a la escuela. El ciclo escolar acaba de iniciar y, oh, el engorroso dolor del regreso a clases me tenía aturdida.
Seguía en la misma línea de todo los planos, amoroso, escolar, familiar. Mi Abuelita materna había fallecido en Diciembre y aún estábamos en transición con ese dolor [sí, me dolió muchísimo eso].
En fin, el día en la escuela pasó como cualquier otro, por ser la primera semana me había propuesto entrar a todas mis clases y, de hecho, una materia en particular me emocionaba; así que en esos tres días no había faltado a ni una sola de las clases.

Al concluir la ardua jornada estudiantil, regresé a casa, pero cual fue la sorpresa que, al llega, no había nadie en ella. 
Oh, demonios, así, tuve que ir a casa de mi madrina y hospedarme brevemente ahí en lo que llegaba mi familia.
Cuando llegaron, me topo con lo que igual era una sorpresa y no, venían acompañados de mi Tía Hortencia, ya que habían ido en conjunto a inscribir a mi hermana a la escuela. Mi tía estaba emocionada y nostálgica por eso, ya que mi hermana se había quedado en la misma escuela en la que ella había estudiado muchos años atrás: CCH Azcapotzalco.

Bien, apreciable lector, si usted ha estado aquí desde el principio de los tiempos, sabrá que mi tía era Contador Público, soltera, sin esposo, hijos o novio y, hasta Diciembre del 2007, vivía en casa con mi Abuelita; por lo que ese miércoles, hubiera acompañado a mi hermana y mi madre me sorprendió un poco y no. Seré que pensé que estaba trabajando.

En fin, recuerdo la actitud que tomé [no estaba en la casa, tenía cosas que hacer, estaba cansada y quería "chatiar"], ah, clásico de mí. El día transcurrió, se me bajó un poco el mal humor y al final de la tarde estábamos en la sala, mi tía despertando.
Se quedó dormida en un sillón, no había estado conciliando el sueño, quizás por lo que había pasado antes y al estar sola en la casa, supongo que algo de temor había.

Según propias palabras, se estaba tomado unas vacaciones del trabajo, el jueves [7 de Agosto], regresaría a sus actividades normales y rutinarias, por lo que al despertar, intentó irse de la casa; sin embargo la persuadimos de que no lo hiciera tan pronto.

Iniciando la noche, a la "reunión" se unieron mi madrina y otro de mis tíos. Los temas de conversación con ellos estaban, en ese entonces, en la herencia [otro tema bastante complejo y con el que me daban ganas de golpear gente], por lo que de repente la conversación subía de tono.

Finalmente, todos se despidieron y mi madre la acompañó a la puerta. Yo ya me había metido a mi recámara a hacerme mensa [as usual] y de repente escuché que mi madre me hablaba. Mi tía quería pedirme un favor.

Salí de mi recámara un poco molesta por la interrupción, ya estaba en pijama y la conversación que sostenía me pareció más interesante que cualquier cosa.

Al llegar al a puerta, mi tía esperaba parada afuera de su auto. Como parte de sus cosas, necesitaba que le ayudara a reinstalar un programa de contabilidad que no estaba funcionando bien y que requería para trabajar.
Le dije que tenía cosas que hacer pero que podía hacerlo el jueves o el viernes u otro día en el fin de semana.
Mi tía insistió y justo cuando decidí que era mejor hacerlo en ese momento, ella dijo que mejor otro día.
Nos despedimos [como siempre] subió a su auto y vi como bajaba la calle.

A las 10.00 pm [aproximadamente], sonó el teléfono de la casa, al contestar vimos que era de casa de mi Abuelita, pero nadie respondió.
Posteriormente, el teléfono timbró nuevamente y, entonces, la noticia...

Mis padres salieron como pudieron de la casa, mi madre iba desesperada, avisaron rápidamente a mi madrina, a mi tío y se fueron.
Más tarde mi madre llamó y nos confirmó los hechos.

No lo podía creer.
Aún sigo sin creerlo.

Las leyendas dicen que la energía-alma de una persona que fallece, permanece en el plano terrenal 7 años. Durante esos siete años tienes la oportunidad de "comunicarte" con esa energía, platicarle, pedirle, orarle... Luego de ese tiempo, la energía se une al Universo, por completo y, entonces, es imposible que se entre en contacto con ella.

A lo largo de esos años, hablé pocas veces con mi tía.
Es muy triste.

Han pasado siete años y no hay día en el que no piense en mi tía. Por una u otra situación, aunque la mayoría de las veces es por todo lo que imagino y por lo que supongo, pude evitar.

Siete años.
He de confesar que a lo largo de este periodo, la mayoría del tiempo ha sido tristeza, mucha gente me culpó por lo sucedido y a veces también lo creo. No he podido sanar.

Ojalá, al menos, pueda disculparme en algún momento, en otra vida, en un plano paralelo...





Usted disculpe, apreciable lector, este post tan melancólico. Necesitaba escribirlo, al menos, que  alguien lo leyera.

Hasta el próximo post.

martes, 26 de mayo de 2015

No. 016 [Cellophane]

Alice in Wonderland 


No tengo nada muy claro, aún.
Quizás es que no estoy hecha para todo esto, quizás el destino es que esté sola siempre; quizás, sólo exagero, para no variar.

"Siempre"... Es una palabra recurrente y me hace recordar las tantas veces que se ha mencionado. Tengo mis dudas y miedo, mucho miedo.

Todo esto hace que piense en aquella, TAN, trillada conversación que sostiene Alice con el Conejo Blanco [que, he de confesar, no recuerdo haber leído en el libro]:
Alice: ¿Cuánto tiempo es para siempre? 
Conejo Blanco: A veces, sólo un segundo.


Sólo sé que no quiero que sea únicamente un segundo.
Y ahí estoy, siendo egoísta de nuevo.


Me siento demasiado triste...

Hasta el próximo post.

lunes, 2 de marzo de 2015

No. 015 [No más lágrimas (Nadie como tú)]

Fue otra de esa confrontaciones que ya no habían ocurrido y de nuevo, esas palabras "me comienzo a cansar".
Creo que puedo mencionar todas y cada una de las veces en las que ha dicho eso.

Y en defensa propia, lo único que puedo hacer es sacar a tema cosas que no tienen nada que ver o quizás sí, la mayor parte del tiempo se la pasa comparando todo lo malo con lo que le ha sucedido.
Quizás por eso lo veo válido...

Es muy triste todo ésto, a veces me parece increíble darme cuenta de que estoy a lado de una persona tan egocéntrica como yo.
Probablemente ese es el problema [de nuevo].

Somos tan parecidos que cuando alguien no se encuentra a gusto consigo mismo, lo primero que hace es culpar al otro.
Recapitulo cada una de las veces en las que me he controlado para que ésto no se vaya a la mierda, me parece que he hecho muchas cosas para mantenerme al pie de todo, pero al final nada es suficiente.

Últimamente analizo todo de modo más detenido, cuánto he cambiado, cuánto he dado y si ha redituado algo.
Debo decir que cuando todo va bien, soy la chica más feliz en el mundo...

Y ahora...

Me imagino que no puedo sentirme triste o cosas de ese estilo y que al hacerlo y él darse cuenta, tiene el privilegio de no darle importancia o hacerse el desentendido.
Así funciona todo. Después preguntar y sentir que lo culpo de todo, cuando jamás es así ¿por qué siempre piensa que todo está en su contra?

Es molesto, y es cuando ahora entiendo lo que otras personas han vivido conmigo.

Sé que él no correría tras de mí, ni pediría que no me fuera; sin embargo, insisto en quedarme.

Pienso que no lo dejo ir por el miedo a que se lleve otra parte más de mí y termine por ser nada, también ahora me doy la posibilidad de pensar que sigo aquí por miedo a estar sola.

Es lamentable pensar que nadie me seguiría, nadie pediría que me quedara...

Es lamentable verme aquí y por orgullo, seguir en las mismas.
Así somos, ¿quién nos puede cambiar?

Hoy, me siento triste y vacía y, por qué no, también casada...
Pero no habrá más lágrimas [o eso espero].

Entre otras cosas, me sacaron un tercer molar y tengo un cachetote izquierdo. En fin.
Hasta el próximo post.