martes, 23 de septiembre de 2014

No. 014 [Tonight]

Entonces... Cumplí 27 años.

He de confesar que al principio estaba emocionada con este hecho, sin embargo [y por razones extrañas] comencé con una apatía bárbara: de pronto, cumplir años no me provocaba ese entusiasmo que con anterioridad había experimentado, de modo que esa apatía se extendió a todo lo que había a mi alrededor [trabajo (sobre todo), familia, mi relación, gustos (aún más de la que ya está presente)].

Emepcé a cuestionarme todo lo que he hecho, lo que me depara el futuro [lo que yo misma me he deparado]...
Es decir, ¡cumplí 27 años!
Un poco más y estaré en el tercer piso, entonces, veo todo lo que he hecho y me parece nada [y, es que, a decir verdades, he hecho nada (desde mi muy particular punto de vista)]; estaba muy a disgusto conmigo misma y empecé a extrapolarlo.
Obviamente, todo eso me hizo darme cuenta que estaba alejándome de mi pareja [y, en consecuencia, él alejándose de mí], mi familia me fastidiaba [más de lo normal] y el trabajo me tenía hasta la reverendísima madre.

De tal manera, que estuve a punto de mandar todo al carajo.

En fin, así mi cumpleaños pasó, quizás [y como dirían], sin pena ni gloria, o no sé.
Al final me la pasé bien [así de simple].

La cuestión es, que el último año cambiaron muchas cosas, por alguna extraña razón todo entró en un desbalance, una desproporción que hasta el mismo DaVinci entraría en pánico sólo de percibirla.

He ahí el preámbulo No. 1...


Las cosas han mejorado, poco a poco [o eso creo].
Por rubros:
  • Debo decir que las cosas con la familia "van", como siempre, mejor ya ni me quejo. Al final es familia y DICEN que cuando todos se van es lo único que queda [creo que eso aplica también para los "amigos", pero yo ya ni tengo amigos (ni amigas) o eso parece].
  • El trabajo, pos es trabajo y ni peiper, estoy agradecida con el Universo de seguir teniéndolo, aunque quizás ya sea una época de cambio. DIIIGO, ya son cuatro años y pues hay que explorar [¿o no?].
  • Relación. Todo ha ido mejorando.

Ampliando el último punto, cabe añadir que todo ha ido mejorando poco a poco [bastante lento].
A pesar de todo nos entendemos y eso es lo importante [parece], es agradable tener con quien charlar, que te aprecie tal y como eres y en quien puedes confiar.
Somos algo inseguros [no cabe duda que estamos jodidos en algunos aspectos], estamos locos, somos medio mensos y nos tenemos el uno al otro, eso hace que todo fluya.

Soy medio exigente [cofcofcof] y eso pasa a fregar un poco el asunto, pero también estoy aprendiendo a ser tolerante, de cierta manera, él me hace ser una mejor versión de mí y eso es agradable [y no].

¿Puede haber más de un preámbulo?


Como sea, probablemente se estén preguntando por qué diablos decidí publicar algo y si no, igual me viene valiendo un sorbete.
Tenía muy abandonado el cuchitril-pocilga alias putibló, y dadas mis circunstancias creo que escribir ayuda al alma.

Entre las cosas interesantes que han sucedido en este par de meses, están las siguientes:

Aprendí algo se soccer viendo, de manera no voluntaria, algunos partidos del mundial en la oficina. Al final, hice una quiniela que de haber participado de verdad, increíblemente, hubiera ganado.

Mi S3 murió. El pobre me dio las gracias, y se fue, me abandonó [con todos los datos en él, y sin ningún respaldo reciente]: de repente un día decidió que un reinicio era mala idea y jamás volvió a encender.
Como buena desmadradora de objetos, traté de revivirlo, pero no se pudo, así que lo dejé morir por la paz y para reemplazarlo [en cuestión de "¿cómo demonios escucharé música?"], aplicamos Ingeniería pura para revivir mi viejo aitouch. 
Al final, terminé adquiriendo un pequeño MotoX, es lindo, sin embargo, aún extraño mi S3.

Como parte de trabajo, fui enviada a proyecto hasta la hermana república de Interlomas.

Eso de ir hasta allá tiene su parte buena y su parte mala.
  • La parte buena: ya manejo más, solita y acompañada [Ah! Sí! Me regalé un auto de cumpleaños. Y unos zapatos, jejeje]. Todavía soy RE estiupid, pero creo que voy tomando practica.
  • La parte mala: por no usar el auto, hace un par de semanas me caí y me esguincé un pie.

Sí, verán, teniendo auto, prefiero irme hasta Interlomas a patita, toda fashionista yo con zapatillas y la jalada y media [y es que ir hasta allá en auto, implica HARTO dinero]. Aún con ello, el día que sufrí la caída, no fueron culpa de los tacones.

Y para no hacer el cuento más largo, al final el doctor me dijo que traigo un esguince de grado II en mi pie derecho y fue necesario yeso.

Algo de humor.


Esto trajo consecuencias nada agradables: he estado trabajando desde casa, lo cual es lo más horrible jamás inventando.

Deberían quemar con leña verde al que inventó el "jomofiz", me cae.


Ya merito me quitan la madre esa de yeso pero, joder, esperar me hace sentir como que la vida se me irá en estar sentada sin poder divertirme nunca jamás [oigan a la que se va de reven cada fin de semana (ay ajá)].

La parte buena de la parte mala, es que me consienten [y que me regalaron compañía para las noches solitarias y desaburrición instantánea].

Aquí la compañía [Kitty y mi Oso ^^].

Y la desaburrición, mal pensados!


Creo que regresaré gorda [más] a la oficina.
Así las cosas.

Como verán fue más preámbulo que lo que les quería platicar.
Ya falta menos para Navidad, va siendo hora de reorganizar cosas, planear y por supuesto, un recuento; pero, esta vez con calma, al menos de aquí a que pueda caminar.
También falta menos para el cumpleaños de mi momio, eso merecerá un post [quizás, digo, cuántas veces se halla el valiente suicida que me tolere todas mis babadas].

El momento romántico :P


¡Pffft! Qué publicación tan más extensa, típico -.-
Hasta el próximo post!!!