miércoles, 11 de septiembre de 2013

No. 009 [Complicaciones]

" ... jamás te recuerdo, porque nunca te olvido, tu cuerpo fue la guarida favorita de mi cuerpo ... "

" ... el rumbo de tus sueños coincide con mis pesadillas ... "


En la sobremesa, de un día de tantos, comenzamos a conversar sobre temas vinculados a relaciones sentimentales.
Mientras se discutían las bases y "las reglas" de algunas clases de relaciones que existen entre dos personas, me quedé pensando qué clase de relaciones he mantenido en este último año.

Fue complicado.

No pude definir [de nueva cuenta] en dónde estaba.
Sé que con uno, no conocí a su "círculo", tampoco se dejó claro que buscábamos el uno del otro. Pero salíamos.

Y con el otro chico, no tengo ni idea. Mezclamos nuestros círculos un poco, pero no sé cómo se debe llamar lo que tuvimos.
Salimos hace un par de semanas, me volví a sentir a gusto con él [y le robé un par de besos, he de confesar] y fue muy claro que no le intereso.
Hace unos días anduve de metiche en la red y bien dicen que "el que busca encuentra", y en fin...

Como sea, no sé si tanto tiempo sin tener una relación formal, me ha dejado fuera de contexto en estos menesteres, digo, estos últimos años sólo ha existido para mi lo que denomino "casual" [u ocasional, aunque jamás salía más de dos veces con la misma persona].

Esto es complicado, más complicado que la Ingeniería [la neta, eso pienso], y en lo que trato de compilar o alguien me zapea para que ya cambie de página, mejor les dejo esto que es menos complicado que eso de las relaciones.

Lo escribí hace unas semanas mientras pensaba en "mi último gran fracaso".
Según yo no lo publicaría, pero ¿qué más da?

Tentación
Algunas noches he cerrado los ojos pensando en ti y me estremezco un poco; y, es que, en algún momento logro recrear esa sensación de tu cuerpo pegado al mío.

Y divago...

La verdad es difícil olvidar tus manos que tan delicadamente bajaban a mis caderas y sin previo aviso, y con un poco de fuerza, me halaban hacía ti.
Tus hombros levantando mis brazos para que se enredasen en tu cuello y mis manos jugueteando con tu cabello.
Es placentero percibir esa fragancia tan sutil que emanaba de tu ser.
Soy víctima de los detalles y recrearte en su totalidad excita mis sentidos.

Y tú...

Continúas con ese juego. Tus dedos paseándose por las curvas de mi espalda, recorriéndola completamente, como si hubieras querido nunca olvidar como estoy constituida.
Grabarme en tu memoria. 
Tu mirada. En un breve instante logro observar esa forma tan fiera de verme, dejando claro que soy tuya completamente. 
y provocas la pérdida total de la racionalidad.

La fuerza que ejerces para no soltarme, tenerme atrapada de esa manera no hace otra cosa más que desear un beso.

Tu boca tocando la mía. Un beso apasionado capaz de mantener acelerado mi pulso, incluso después de dejar de tocar tus labios.
Y aún en esa fase, 
dejándome con ganas de mantenerme pegada a ti, sonriéndote de una manera que te incite a desnudarme.

Abro los ojos un momento.

Aún tengo la sensación de tus manos bajando hasta mis caderas y de cada uno de esos intensos besos que me hicieron temblar.

Una temible tentación que me descontrola y convierte la frágil memoria en deseo, placer y, la mayoría de las veces, en melancolía.

Y es que aún puedo sentir tu respiración agitada mientras mis pechos continúan pegados a tu pecho.
Toda esa intensidad que compartimos.

Esa intensidad que me hacía estallar hacia el final concluyendo en un beso mío en tu cuello y una delicada brisa de nuestra respiración.

Tu nombre en mi boca y el mío en la tuya.

Últimamente [cuando puedo dormir] tengo muchas pesadillas, sí, el insomnio continúa.
Nada relevante...

Hasta el próximo post!

1 comentario:

Anónimo dijo...

No lo leí, deberías publicar otras cosas sin tintes suicidas.

Armando.