viernes 16 de julio de 2010

Hoy he escrito dos líneas que no eran para tí

.[y probablemente de hoy en adelante, no volveré a escribir nada para tí y para quien lo escriba, seguro será que no sabrá que son para él o incluso, nunca las leerá...]
Ayer escuché desde muy temprano a Chopin, hace mucho tiempo que no me ponía a escuchar música clásica y eso es debido a que creo que desde hace un largo tiempo redireccioné mis tendencias a otras 'espectativas'.

No fue relajante, de hecho, con el clima y las melodías me sentí un poco más triste pero me "inspiró" un poquito, así que empecé por una línea, la dejé inconclusa y la vine a terminar inspirada en música de Nacho Vegas [osea, hellow, ni al caso Chopin con Nacho Vegas pero que le voy a hacer XD]

Todo esto se debe a que antier por la noche y parte de la madrugada de ayer me la pasé pensando en muchas cosas, depuré [de nuevo] mi lista de contactos de hotmail y hoy lo hice con mis contactos de otras cuentas.

Eso tampoco fue reconfortante. En fin, lo que haya sido, que sea por el bien, ya me cansé de muchas cosas [sí, hasta hoy me vine a cansar de ser la válvula de escape de muchas personas], supongo que fue un gran paso.

Como sea, eso no importa mucho por el momento, lean lo que escribí, si ven faltas de ortografía o incoherencias mias, es que fue resultado de que tenía la vista nublada por causas... mayores cofcoflágrimascofcofcof


"Sería una noche larga, ella lo sabía. Los ligeros sonidos que percibía no hacían más que poner en duda sus próximas acciones.

El viento sonaba, golpeando las ventanas y las puertas,  moviendo los árboles que difícilmente se movían en un día como áquel. Y ella repasaba una y otra vez los movimientos que haría. Aquellas sensaciones posiblemente no podría olvidarlas.

Por momentos cerraba los ojos, repasando cada uno de los años que tenía en su vida, momentos felices, momentos tristes, amigos, compañeros, novios, amantes. Todos de la mano; entonces una idea asaltaba su memoria, la idea de saber cuántos de ellos la extrañaban, cuántos de ellos la extrañarían algún día; cómo la recordarían.

Quizás más preguntas rondaban su cabeza, las ideas en desorden fueron su mejor habilidad. Un desorden que ella sólo comprendía.

Había vivido noches como esas, entre música y tranquilidad, entre lluvia y viento, entre sonidos imperceptibles y la condición rara del ser humano, de prentender olvidar.

Sí, alguna vez quizás lo hizo, nunca tan serio como esto, nunca tan serio como viajar en sus adentros a galaxias desconocidas, todas siempre entre pesadillas y delirios, entre soledades y suaves toques de una buena sonata, veía el principio y el fin de la vida, el principio del todo y de la nada.

Sería una noche larga, lo sabía. Entre llantos ahogados y fugaces sonrisas, recuerdos a la deriva. Y la cálida brisa de la lluvia entrando por la ventana abierta, quedandose sin fuerzas.

¿Se podría disntinguir entre el sonido del goteo de sangre y el sonido de lluvia?

Tendrías que estar muy atento a lo que se dice, porque la realidad es que, en aquel momento, ella lo que pretendía era matar recuerdos y sensaciones de felicidad que pronto la volvieron infeliz.

Pero en algunos casos, no siempre, nada sale como se pretende.

¿Cuál es la diferencia entre el suave arrullo de las hojas, mecidas por el estremecedor viento que las acompaña, y el suave caer de las gotas de lluvia?

¿Cuál es la diferencia entre esperar para olvidar, y quedarse esperando el perdón y la redención?

Tal vez, la mirada perdida, los ojos sin brillo, las sonrisas tristes, los vacíos internos, eran muestra de la ausencia, eran muestra de tu olvido.

Entonces dime, ¿qué parte de tí ahora tiene que morir?"

I. Angeles


Hasta el próximo post.


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