sábado, 24 de junio de 2017

No. 23 [Noche de San Juan]

Mi nombre es Ily y la historia comenzó así.

Hace casi siete años estaba en un momento crucial, había salido de la escuela, mi hermana y yo habíamos enfermado y [porque no] me había quedado sin amigas.
Era un tanto compleja la situación, llevaba seis meses fuera de la escuela y no había conseguido trabajo, por un momento no era tan relevante; quizás es que la enfermedad y estar con mi familia [y yo recién egresada de la escuela] me hacían sentir segura.

En días posteriores a mi recuperación de esa extraña enfermedad, un antiguo compañero de clases me contactó para que enviara mi CV a la empresa en la que él trabajaba.
Luego de algunas entrevistas, el dos de Agosto del 2010 inicié mi aventura laboral.

Fue algo extraño estar en un empleo, al inicio me costó mucho trabajo acoplarme, pero con el paso del tiempo siento que hice un buen trabajo.
Esto inició en una pequeña empresa de consultoría, con una paga aceptable para esos años y sin nada de prestaciones; sin embargo, lo que importaba era la experiencia que se podía generar.

Así inició todo. A través de los años se dieron muchas cosas, despidos de compañero, altas y bajas de la empresa y hasta cierto punto, siento que algo de desprecio de ésta hacia las personas que generábamos ingresos. Pero me mantuve fiel a todo lo que representaba.
Hay tantas experiencias y anécdotas de todo esto que podría ocupar más de una entrada a todo aquello que representó para mí haber obtenido ese empleo y mantenerlo tantos años.

Pero no desperdiciaré tanto en ello...

Hace una semana estaba regresando de un viaje. Cumplí treinta y quise festejar con un lindo viaje. No fue a un lugar al que realmente deseaba ir, pero la pasé sensacional.
La felicidad no dura para siempre.

Fue una semana hermosa y entera de vacaciones, a pesar de que yo quería hacer una enorme fiesta antes de ese viaje, las cosas no se dieron y sólo terminé tomando el tour.
A veces siento que hay ciertos vestigios de algo dándonos señales.

Regresando de ese viaje, algo pasó.
Hacía semanas que mis jefes estaban raros, como "enojados", pero jamás imaginé lo que sucedería antes de terminar la semana, los tomé a la ligera y pasé a una pose de "guardia baja". Grave error.

El martes, el jefe "comercial" me llamó a junta. Qué raro. Un mes antes había preguntado si estaba dispuesta a cambiar de residencia para un proyecto en MTY, por lo que al hablarme supuse que era para decirme "es momento". No fue así.
Al entrar a la sala de juntas pude ver dos folders, un sobre y lo habitual sobre la mesa; entonces supe lo que sucedería en ese momento.

FIRED!

Todo inició con un discurso bien planteado aunque [siento yo] temeroso, quizás por la reacción que yo podría tomar. Una parte de mí quería sonreír y otra quería gritar y maldecir. Luego del gran discurso, vino la firma y la entrega de mi tan "valioso" finiquito, nada espectacular.

No recuerdo ni como salí de la sala de juntas.
Llegué a mi lugar y le avisé a la primera persona en la que pude pensar.
Luego a dos de mis amigos [ahora] más cercanos.

Un cigarrillo...

He de confesar que hacía meses que ya no me sentía a gusto y de alguna manera tonteaba con qué podía suceder si me despedían. Claro, eran circunstancias distintas, tenía al menos cinco ofertas de empleo que, en su momento, rechacé. Y hablé de eso con varias personas.

Sí, las circunstancias eran muy diferentes.

Pero ahora, me encuentro aquí a tres días de no tener empleo y me siento muy sola, triste, inútil y estúpida.

Subestimé mis posibilidades, habilidades y "amistades".

Me encuentro preocupada. De alguna manera el gasto oficial de la casa de mis padres lo llevo yo y mi hermana a punto de graduarse; siento que podría romperme pero no lo hago porque mi madre podría hacerlo también.

Soy tan débil.

Me asusta un poco en futuro, ahora. Pienso en que podrá pasar y qué no y qué podría hacer yo. Pero me siento tan abrumada que tampoco puedo pensar claramente en nada.

Y tengo un nudo en la garganta, el estómago y sólo ruego por un abrazo y un "todo estará bien". Sin embargo, la única persona que podría hacerme sentir bien de algún modo, evita tocar el tema cada que le platico algo, poniendo ante todo cualquier tontería. Hoy, tuvo un juego importante...

Mi Abuelo materno cumpliría años hoy y eso me hace sentir más triste y enojada. Él ya no está aquí para ver los triunfos o fracasos que cada uno de su sangre, crea en el universo; tampoco está aquí para ser la guía moral o ese camino de luz que necesito a veces.
Cuando cumplí treinta todo parecía tan genial: familia, amigos, empleo, amor; y la realidad es que estas semanas han sido peor de lo que hubiera querido.

Vendrán tiempos mejores, sí. Pero me preocupa también el ahora.
Sintiéndome tan sola y tan triste, me cubro y avergüenzo al pensar infinidad de tonterías.
Y sólo ruego que esos tiempos mejores lleguen pronto.

La historia terminó.

Luego de seis años y diez meses, he sido despedida del único empleo que he tenido. Conocí gente genial a la que quiero y conocí gente que no merecerá la pena ser recordada.
Aprendí y di lo mejor de mí y de mi capacidad cognitiva.

Un ciclo llegando a su fin.

Soy Ily y me encuentro asustada y triste y quisiera que lo supieras.
Perdí mi empleo y comienzo a perder la fe en el amor, la verdad y la sabiduría... En la humanidad.

Una parte de mí sabe que debo iniciar un nuevo ciclo, pero no sabe como.
Esa parte de mí, es la que teme que nada nuevo llegue y que al final, a pesar de todo, nada avance.
Esa parte de mí, es la que quisiera ser abrazada y cuidada. Esa es la parte débil que debes conocer de mí.

Aún así, tiempos mejores vendrán. Que así sea.

Hasta el próximo post.